Joven inquieto, músico y poeta, comprometido con la realidad en la que vive, seguidor y aprendiz de cantautores consagrados, forma parte del grupo de cantautores españoles que están haciendo resurgir el interés por la canción de autor entre los/as jóvenes.
¿Cómo nació tu relación con la música y la guitarra?
Bueno, yo siempre he sido un tío con inquietudes musicales, siendo muy pequeño, a los diez años, comencé a estudiar solfeo
y piano, luego me regalaron una guitarra y de forma autodidacta aprendí a tocarla, fui tocando canciones de otros cantautores como Serrat, Silvio
Rodríguez, Aute... y así, escuchando sus discos es como entró en mi la pasión por la canción de autor; y fue cantando y versionando a toda esa gente como empecé a partir de los quince años a componer también mis propios temas, escribir y cantar
algunos poemas.
¿Siempre has estado relacionado con la música de cantautor?
Sí, siempre me ha gustado esta música, siempre he escuchado a S. Rodríguez y a toda esa gente, es lo que más me gusta, y es lo que creo que mejor sé hacer, mal o bien, pero es lo que sé hacer.
Llevábamos tiempo sin escuchar a nuevos cantautores, y ahora parece que surge una nueva generación. ¿A qué crees que se debe este renacimiento?
Pues, no lo sé muy bien, supongo que responde a varias cosas, por un lado a una cuestión de cambio de inquietud y por otra a la mercadotecnia.
Ahora parece que a las casas discográficas le funciona bien la fórmula o formato, del chaval joven que con una guitarra compone sus propios temas con cierta sensibilidad poética, y por otro lado, creo que también hay un cambio de inquietud en la gente que se ha cansado de una música con mensajes un tanto frívolos, y acude a una canción comprometida, con un compromiso no sólo estético,
sino ético; con gente que se compromete con la realidad de alguna forma, unos de una forma y otros de otra, unos con una carga ideológica más contundente y otros de una forma más simple, más sencilla. Pero no sabría muy bien decirte a que se debe este retorno
a la canción de cantautor.
¿Crees como dijo, hace poco tiempo, Jose Antonio Labordeta que quizás, vosotros también estáis recogiendo el fruto de los cantautores de finales de la década de los 70' y principios de los 80' que quedaron un poco olvidados por el mercado discográfico, como es el caso de él o Paco Ibáñez que aunque siguieron con su guitarra, quedaron en un segundo plano, al contrario de otros que se convirtieron en famosos como Víctor Manuel o Sabina?
Sí. Yo entiendo que ese relevo generacional a todos los niveles se tiene que dar y no sólo en canción de autor, en esta lo que pasa es que ahora hay gente joven que le gusta este tipo de canción, y la hace. Entonces yo creo que los hijos de esa generación, pues tienen que dar lugar a nuevos cantautores, y por eso aquí estamos nosotros, mucha gente joven, que sin conformar un Movimiento generacional como lo hicieron ellos, quizás porque no tengamos un enemigo tan claro, un frente común, pues no se puede hablar de un Movimiento generacional, pero sí de un grupo de cantautores jóvenes que tienen sus puntos de encuentros, sus puntos en común.
Sin embargo ¿No crees que es un poco injusto que se meta en el mismo saco a todos/as los/as cantautores, porque las canciones de la otra generación tenían una carga política bastante importante y quizá las tuyas también, pero al contrario en la de otros/as cantautores la carga política queda muy light o muy olvidada, quizás concentrándose más en temas de amores?
Sí, bueno yo creo que la música como toda expresión artística, no es más que una expresión de la realidad en que vivimos, si los cantautores jóvenes están desideologizados es porque la mayor parte de los/as jóvenes estamos desideologizados, hay un desencanto a nivel político e ideológico, y nos han vendido la moto, han llegado a convencer a mucha gente de que la historia ha terminado y que las ideologías han muerto, y entonces como respuesta a todo esto, los nuevos cantautores que no son más que un reflejo de la juventud actual, son como son, de la misma forma que aquellos cantautores eran un reflejo de la sociedad en la que vivían, que era una sociedad que estaba hasta los mismísimos cojones de un dictador.
Hoy estás aquí, en la Carbonería, apoyando y colaborando con otros compañeros que forman parte de esta nueva oleada de la canción de autor española. ¿Cómo habéis conectado entre vosotros/as?
Bueno yo, con gran parte de los cantautores que van en este disco, he compartido escenario, porque hemos tenido muchos puntos en común, hemos cantado juntos muchas veces, no solamente en garitos y en cafés, sino también en Fiestas Solidarias. A Alfonso del Valle, Joaquín Calderon, Rocío Bonilla y Pepe Camacho, que aunque no está en el disco pero también está dentro, y que son gente que toca por aquí en Sevilla, los conocí cuando yo buscaba un local donde se hiciera canción de autor, un poco antes de grabar mi disco.
Pero sobre todo es con la gente de Madrid con la que tengo un trato más cotidiano y cercano, con ellos, casi todos los fines de semana nos vemos, cantamos juntos, tocamos una canción del otro y nos emborrachamos, o sea, hay una complicidad bastante buena.
Seguramente habrá mucha más gente por ahí que también querrá salir para adelante, y que no encuentra la fórmula. ¿Cómo has llegado hasta aquí, para que comiencen a sonar tus canciones por casi todas las radios?
Yo reconozco que en ese sentido soy un afortunado, un privilegiado, no sólo por que he accedido a la industria de las discografías, sino por las condiciones en las que las he hecho, sin hacer prácticamente ninguna concesión. Por ejemplo, artística y musicalmente no he hecho ninguna, ha sido a nivel económico donde he tenido que hacerlas. Ningún joven firma el contrato que quiere. Pero aún así, me siento muy bien tratado, no me puedo quejar, la gente de la compañía se ha implicado mucho, no solo a nivel musical sino también a nivel personal, por lo cual yo estoy encantado.
Entonces, en mi caso es una cuestión de suerte, mi historia es muy atípica: es la de estar tocando en un café y que aparezca un productor que se interesa por mi trabajo, grabamos unas maquetas, se las presentamos a Polygram y se interesa por ellas.